El hecho, ocurrido en una playa del sector Barranquita de municipio Rosario de Perijá, demuestra la organización que actualmente tienen las bandas criminales que operan en el estuario marabino.
Primero los “piratas del lago” sometieron a Ángel Antonio Nava, de 49 años, a su hijo Jackson Nava de 14, y a Sergio Delgado, de 70, para robarles el motor fuera de borda y sus herramientas de trabajo.
Los llevaron hasta la orilla de una playa y allí los masacraron y los dejaron abandonados, no sin antes hundir la embarcación.
Se encuentran con los GNB
Una hora más tarde los delincuentes se encontraron a su paso, en aguas adentro a dos funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), identificados como Sargento Mayor Antonio José Guillén Pajares, de 29 años, y al Sargento Primero Jonathan Rumualdo Hernández.
Los efectivos castrenses estaban de civil en una embarcación que estaba al resguardo de la Fiscalía del Ministerio Público, presuntamente en comisión de servicios, situación que hasta ahora no ha sido explicada por las autoridades competentes.
Loa “piratas del lago” los interceptaron para robarles la embarcación, pero se suscitó un enfrentamiento donde los GNB resultaron muertos al igual que uno de los delincuentes, que hasta ahora no ha sido identificado.
Tras el hecho los otros atacantes huyeron y la noticia corrió como pólvora, donde los efectivos castrenses se activaron para dar con el paradero de los responsables.
Las investigaciones
Hasta ahora las pesquisas realizadas por efectivos de la GNB y del Cicpc indican que este hecho se trató de un robo.
Los cuerpos de los pescadores fueron rescatados por sus familiares y llevados a la sede del Cuerpo de Bomberos de La Cañada, lugar donde fueron levantados por el Cicpc y llevados a la morgue del Hospital General del Sur.
Tras el careo en el lago el delincuente fue llevado a un centro hospitalario donde murió.
Por otro lado el cuerpo de Guillén Payares también fue llevado a la morgue de dicho centro asistencial, a excepción de Hernández, cuyo cuerpo cayó al estuario y fue rescatada la noche de este viernes.
Sobre las víctimas
Familiares de los pescadores se mostraron alarmados ante la ola de inseguridad que reina en la zona, sobre todo en el lago, donde son atacados a diario por bandas delictivas.
Ángel, su hijo y Sergio salieron la mañana del jueves de una playa del sector Potreritos en La Cañada de Urdaneta, y al no regresar al caer la tarde, familiares, amigos y compañeros de labores comenzaron a buscarlos hasta encontrarse con la dantesca escena.
Por su parte los GNB estaban fuera de servicio. Se conoció que Guillén Payares dejo una hija de 8 años, tenía 9 años en la institución y residía en el sector 5 de Julio de Machiques de Perijá, mientras que Jonathan Hernández dejó dos hijos, tenía 7 años como GNB y vivía en el sector La Rosita de Mara.