En el camino al camposanto las miradas eran vidriosas y los gestos de desanimo eran evidentes. Pero reinó la cordura. Luego de las oraciones en honor a el alma de la joven madre. Su esposo, Maureen Valbuena, mientras empuñaba dos rosas rojas intentó dedicarle unas palabras a la mujer que, según el mismo reseñó entre llantos, conoció desde su infancia y le robo el corazón hace más de 11 años.
Las oraciones se cortaban de repente mientras retomaba el aliento. Valbuena recodó que el domingo pasado su pareja, con un espíritu luminoso y alegre, como de costumbre, lo acompañó hasta ese mismo cementerio para limpiar y traer flores a la tumba donde descansan los restos de su madre.
Al terminar, el hombre beso la urna con los restos de su amada y cuatro jóvenes introdujeron el féretro en un gran orificio. En ese momento llovieron abrazos y llantos mientras Maureen recordaba a la pequeña que ahora debe criar sin la presencia de su madre.
Soto falleció en un trágico accidente vial la tarde del viernes. El siniestro se registró cerca de las 6:30 p.m. en la avenida 45 con calle 166 de la urbanización La Coromoto, localizada en el municipio San Francisco. Ella iba con dos amigas en una camioneta, marca Toyota Terios, placa GCP35K, color azul. Y el carro que las impactó, un Hyundai Getz azul, placa VCS73G, estaba tripulado por un joven de 15 años, quien estaba acompañado por otros dos menores de edad. De acuerdo a los registros de vídeos de seguridad, el adolescente iba a exceso de velocidad.




