Los consumidores de menos ingresos tienen un escenario más vulnerable a la inflación. Y es que las bodegas, donde la compra es al detal, cada unidad se encuba e 12 mil bolívares, con la exigencia de ser solo en efectivo.
El precio del huevo supera el doble del pan dulce, de un plátano o un kilo de yuca. Los 12 mil bolívares son dos pasajes del transporte público en tasa de recorrido largo. Y supera por dos mil la cotización del dólar Dipro (Bs. 10), instrumento creado por el Gobierno para la importación de bienes y materias primas subsidiados.
Mientras la oferta de huevos desaparece, el tamaño reducido muestra las consecuencias de la alimentación de las gallinas, y el consumo cae de 230 unidades a 100 por personas año -según datos de Werner Gutiérrez, ingeniero agrónomo- la escala de precios se mueve sujeta al comportamiento de la inflación.
Datos del Cendas FMV indican que al cierre de 2015 el cartón se vendía a mil 180 bolívares. Cinco mil bolívares más escala en 2016, cuando se exhibe en los mercados populares a seis mil 448,39 bolívares. En este periodo las variables dan saltos enormes. En el mes de noviembre a diciembre subió mil 435,3 por ciento.
En los negocios y ventas informales de Maracaibo, el cartón cuesta casi dos dólares cotizados a tasa paralela de 263 mil bolívares. Las ventas cambian a presentación que permiten a las familias abastecerse. Estuches de cuatro, 10 y 12 unidades se muestran en los anaqueles.