Fuentes ligadas al caso, informaron que los homicidas iban por Wilmar Alonso Bracho Zapata, de 38 años, a quien no dejaron de dispararle hasta verlo muerto. Durante la ráfaga de disparos Sol Mar Cárdenas, de 40 años, su pareja, resultó herida y fue trasladada a un centro asistencial privado donde se encuentra estable.
A Bracho Zapata lo cubrieron con una sábana mientras llegaban los funcionarios del cuerpo detectivesco. Un allegado al occiso, cuyo nombre no reveló, manifestó que era un hombre sano y sin enemigos. La Policía científica maneja el ajuste de cuentas como principal móvil del deceso.
De manera extraoficial trascendió que hace unos meses atentaron contra la víctima, resultó ileso y no denunció a los organismos de seguridad.
El infortunado laboraba como buzo para Petróleos de Venezuela, vivía con la dama y residía en el lugar donde lo ajusticiaron.
Su cuerpo lo llevó la Policía científica hasta la morgue del Hospital de Cabimas para hacerle la necropsia correspondiente.