Tras las constantes molestias que ha tenido Miguel Cabrera a lo largo de la temporada, fue sometido ayer a una resonancia magnética con la que se determinó que el primera base de los Tigres de Detroit tiene dos hernias discales.
Pese a este diagnóstico Cabrera, que tuvo que salir del partido del sábado ante los Mellizos después de batear un sencillo en la primera entrada por presentar rigidez, puede seguir jugando esta temporada, aunque lo más probable es que si llega a ver acción solo sea como bateador designado, según detalló Jason Beck de MLB.com.
Los reportes de varios medios de Detroit indican que no posiblemente no sea necesario realizar una intervención quirúrgica a Cabrera por lo que se someterá a un tratamiento que todavía no ha sido determinado más allá de medicamentos antiinflamatorios.
El Manager Brad Ausmus dijo que Cabrera solicitó acompañar los Tigres en su último viaje por carretera de esta temporada.
Cabrera ha tenido molestias en la espalda, la ingle, las rodillas y los tobillos durante todo el que puede considerarse el año más discreta de su carrera en las Grandes Ligas, en la que tiene promedio de .249, 16 jonrones y 60 carreras remolcadas en 117 apariciones en el plato.