«La falta de descanso puede aumentar el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, disminuir nuestra memoria o desarrollar síntomas de ansiedad o depresión. Dormir adecuadamente es sinónimo de positivismo y buena salud», añadió.
[Nota: ¡No más luchas contra Morfeo!]
Comer alimentos como el plátano ayuda a preparar el cuerpo para dormir. Foto: Archivo
Existen diversos motivos que condicionan trastornos propios del sueño pero los hábitos alimenticios son factores esenciales para determinar una buena calidad del sueño. Fernández indicó que debemos evitar a toda costa las cenas abundantes y ricas en grasas (embutidos, quesos curados y/o grasos, salsas o frituras), pues pueden producir acidez de estómago, lo cual se traduce en algún trastorno de sueño.
Igualmente, este experto aconseja eludir cantidades considerables de especias, así como acostarse inmediatamente después de cenar. Lo que se recomienda para dormir bien es optar por cenas ligeras con productos que faciliten la digestión y potencien la relajación, preparándonos para el momento de dormir. Aquellos ricos en triptófano, como el plátano, la avena, la leche caliente, o las almendras, son esenciales para fabricar serotonina, la llamada hormona de la felicidad, que contribuye a disminuir los niveles de estrés y te hace descansar genuinamente.