Los ejercicios de bajo impacto, como caminar, nadar, o practicar yoga o Pilates –que además mejoran la flexibilidad y la movilidad–, son especialmente eficaces para prevenir la lumbalgia
En otros estudios ya se había observado que la práctica de ejercicio físico disminuía la cantidad de episodios de lumbalgia o la intensidad del dolor,pero la nueva investigación, dirigida por el Dr. Rhaman Shiri, investigador en el Finnish Institute of Occupational Health en Helsinki (Finlandia), sugiere que realizar ejercicio o disfrutar del tiempo de ocio de una forma activa también ayuda a disminuir las probabilidades de desarrollar dolor de espalda crónico.
La prevención del dolor de espalda: pasa por el saber hacer actividades físicas
En el nuevo trabajo se consideró físicamente activos a aquellos individuos que realizasen cualquier tipo de deporte, o actividades físicas suaves como caminar, nadar, o subir escaleras, una o dos veces por semana, y durante un mínimo de entre 30 y 60 minutos. Y se definió el dolor crónico de espalda como el que se mantenía durante tres o más meses, o a lo largo de 30 o más días en los 12 meses anteriores.
Aunque los niveles de actividad física no conllevaron una reducción del riesgo de sufrir dolor de espalda agudo o esporádico, ni tampoco disminuyeron las probabilidades de hospitalización o discapacidad asociadas a este problema de salud, los autores del estudio recomiendan la práctica de ejercicios de bajo impacto, incluidos yoga y Pilates –que además mejoran la flexibilidad y la movilidad–, para prevenir la lumbalgia, y advierten de que se eviten todos aquellos deportes que impliquen torsiones y giros repetitivos, como el golf o el tenis.