Fray Nelson Sandoval, director del internado del Tukuko, otorgó la información.
Según el párroco de la Misión del Tukuko, la niña ingresó por emergencia al ambulatorio el pasado lunes 17 de julio. Luego de que los especialistas del centro asistencial le practicaran el denominado examen de la gota gruesa, el resultado arrojó que presentaba paludismo o malaria.
La escasez de medicamentos para contrarrestar los efectos del virus ocasionó la muerte de la menor. “No había tratamiento y la niña murió”, afirmó Sandoval.
A principios de año, específicamente durante el mes de abril, Pedro Morell, director regional de Salud Ambiental, admitió que en la región zuliana el paludismo ha repuntado un 20 %.
Hasta ese entonces, se registraban mil casos en toda la entidad; mientras que para abril de 2016 se contabilizaban unos 800.
Morell detalló que, para prevenir contagios, quienes se dirijan a las zonas con mayor índice de casos deben vestir ropa abrigada para no exponerse a la picadura de los vectores, además de utilizar repelentes y emplear mosquiteros por las noches.