La tragedia familiar ocurrió en una humilde vivienda de la calle 2, sector El Cruce, parroquia Barí, en Jesús María Semprún, cerca de las 8 de la noche del martes.
Según el hermano del fallecido, su sobrino, Ever Bayona (26), padece esquizofrenia y tras un ataque de demencia tomó un machete y atacó a su progenitor.
«Ever y su papá habían sostenido una discusión y andaban molestos, pero en horas de la noche la luz se fue y mi sobrino aprovechó, se metió a una de las habitaciones de la casa, agarró un machete que estaba allí guardado y se le fue encima a Edilberto».
Más de 15 machetazos presentó el cuerpo del occiso, su cabeza fue totalmente desprendida del cuerpo y la sangre corrió por todo el piso del lugar.
El pariente refirió que constantemente ellos dos discutían, pero jamás pensó que la situación llegaría hasta esos extremos.
Tras cometer el hecho, el homicida se quedó como si nada hubiera pasado en la misma casa que compartía con su padre y sus hermanos.
Muerte anunciada
Según el tío del homicida, éste sufre de la enfermedad mental desde pequeño, y estuvo recluido en añosanteriores en varios centros de atención psiquiátrica donde estaba recibiendo ayuda médica, sin embargo, hace doce meses, regresó a su casa, pero no estaba recibiendo el tratamiento médico.
A pesar de los constantes ataques esquizofrénicos que padecía Ever, los familiares no se percataron de la gravedad del hecho.
A prisión
Mientras los detectives del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) levantaron el cadáver desmembrado de Edilberto, y colectaban las evidencias pertinentes, entre ellas el arma blanca con la que le dieron muerte, el enajenado mental fue esposado por funcionarios del Cuerpo de Policía Bolivariana del estado Zulia (CPBEZ) y trasladado bajo custodia, hasta la sede de la comisaría de esa localidad.
Las autoridades informaron que posteriormente fue llevado hasta la sede de la policía científica y el caso fue puesto a la orden del Ministerio Público.
Consternados
La familia de ambos protagonistas del hecho lamentable se mostró consternada ante lo ocurrido.
Los dolientes indicaron que el decapitado dejó ocho hijos y el sindicado por su asesinato era uno de los menores.
De igual manera lo describieron como un hombre trabajador, indicaron que se desempeñaba como agricultor y amaba las labores del campo.
Lamentaron lo ocurrido y esperan que el joven aprehendido pague en la cárcel por el crimen cometido, a pesar de su condición de salud.