A los casi 70 años, Luis Alberto García, conocido por su entorno como «Tito», terminó sus estudios universitarios desafiando todos los prejuicios.
García comenzó su formación en 2006 y tras diez años de sacrificio alcanzó su objetivo. En el medio del recorrido le sacaron un riñón y un tumor de su cráneo, pero eso no le impidió seguir. El reciente egresado dijo a un medio local:»Yo quiero decirles que sí se puede; en el trayecto escolar falté sólo dos días a clases porque no dejé de cumplir nunca. Entré el 6 de marzo de 2006, ya se cumplieron 10 años. En ese tiempo hubo dos operaciones muy grandes, me sacaron un riñón y fui a rendir fajado».
Atravesado por una dura historia de vida, «Tito» crió a sus hijos solo, se dedicó a la albañilería y aseguró que siembre fue un «lector de la vida». «Siempre estuve estudiando; yo siempre digo que soy mejor lector de la vida que del texto. De esa escuela vengo, de la calle. Soy muy duro a veces en los textos, en las acciones no; me hice de eso, de todos los días, de leer de la vida, no es fácil la lectura de la vida, pero la aprendí a leer, y una de las cosas fundamentales que trato de preservar es mi ignorancia, porque la ignorancia me da soberanía de palabra», agregó García.

Tito junto a sus hijos
En su juventud «Tito» estaba bien posicionado pero lo dejó todo por cuidar a sus padres. «Renuncié a la comodidad de un gran trabajo por cartas muy tristes que recibía de mi papá y me volví a mi tierra, Saujil, para acunarlo hasta su último día», contó.