A Santiago Giovanni Allio Torres le sobraba todo en esta vida, hasta tuvo dos madres. Una que alquiló su vientre para traerlo al mundo y otra que se encargó de criarlo. De niño mimado se convirtió en adolescente travieso con ambición por el dinero, a sus 27 años, lo llevó a lo más bajo de un hijo, asesinar a su padre por dinero.


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📅 11 Junio – 19 Julio 2026
“Brunito”, por ahora paga con su soledad matar al padre que alquiló hasta un vientre para darle vida: Ofreció 200 mil $ al CICPC por su libertad

Hoy está bajo reja y pese a no estar aún condenado por la muerte de su progenitor Bruno Allio Bonetto, está pagando su primera pena…la soledad. En prisión no le han demostrado el amor y la amistad que decían tenerle. Desde el 24 de febrero, “Brunito”, como suelen llamar a Santiago, se encuentra en un calabozo de la División de Homicidios del CICPC-Zulia luego que se desboronara la coartada que hizo para desorientar a los investigadores y salir airoso del plan que había elaborado desde que pensó que su herencia corría riesgo.
Ofreció 200 mil dólares a funcionarios de homicidios de la policía científica para que de alguna manera alteraran evidencias y lograr su libertad. Su propuesta de soborno se estrelló contra los chalecos anticorrupción de los jefes de esa dependencia y pese a la enorme fortuna, hasta hoy nadie lo ha visitado y come de las sobras de otros de los detenidos en un calabozo del CICPC.
Ante la justicia manifiesta ser inocente, pero entre policías revela las motivaciones que lo llevaron a liquidar a su padre, un próspero empresario italovenezolano que hace casi 25 años fue noticia luego que Marlene Coromoto Rodríguez, quien fuera su empleada doméstica, lo denunciara públicamente por faltar a la promesa que este le hizo de darle una vivienda, una pensión y poder ver de vez en cuando al bebé que le parió con el compromiso de no comentar ni una palabra de su verdadero origen.
El pasar de los años borró cualquier vestigio de conflictos y pugnas pero por una de esas cosas incomprensibles de la vida, a Bruno Allio le quitó la vida aquel hijo que tanto le costó tener para que finalmente lo criara su esposa, Lula Torre Torres. Fue un secreto bien guardado hasta este mes de febrero. Santiago Se enteró pero no habla de ello con nadie.
Ningún psiquiatra forense ha estudiado el comportamiento de “Brunito” para determinar qué lo llevó a cometer semejante crimen. Entre funcionarios y policías da rienda suelta a sus motivaciones criminales. En entrevistas informales con los investigadores aseguró que desde que su padre comenzó un romance con una funcionaria del Ministerio Público dejó de “soltarle” el dinero al cual lo tenía acostumbrado. Habla sin una pisca de arrepentimiento y sólo se lamenta de estar preso. Anhela continuar con su vida de parranda disfrutando de las comodidades que le dejaría la millonaria fortuna de su padre. Uno de los funcionarios vinculado a las investigaciones aseguró que Santiago ofreció vender uno de sus cuatro apartamentos en dólares para comprar su libertad.
Pero hubo mucha indignación en el seno del CICPC por el asesinato que este joven cometió. “El muchacho lo tenía todo y aun así contrató a dos delincuentes para que la mañana del 24 de febrero sometieran a su padre al salir en su camioneta Cherokee del edificio Murano del acomodado sector de Don Bosco, al norte de Maracaibo”, dijo una de las fuentes.
En medio de la escena del crimen intentó fingir desconsuelo y tristeza por lo que había ocurrido pero varias cámaras de video delataron su participación hasta el punto de poner en evidencia detalles de cómo ingresó a los dos delincuentes al edificio para que se encargaran de Bruno Allio.
Ocho días después, a Santiago Allio sólo lo acompañan reos y sus oscuros recuerdos. Su vida se ha contado en dos capítulos pero la historia promete tener otros episodios. Sin duda que la tristeza envuelve a terceros, entre estos su madre de crianza, de quien espera llegue de Italia para verla y a Marlene Rodríguez, su madre biológica que dijo hoy en una entrevista concedida al diario Panorama, quererse reencontrar con su hijo a quien un tribunal lo privó de libertad por homicidio calificado.
Marlene dejó de ver al pequeño Santiago desde sus tres añitos. Bruno la echó de la casa donde por cinco años trabajó en la urbanización La Guaireña de Delicias. Luego de 24 años supo nuevamente de él. La noticia la estremeció. Pensaba alguna vez encontrar a su hijo de quien asegura se lo arrebataron. Ahora más que nunca quiere verlo y contarle esa parte de la historia que su hijo pudiera estar conociendo ahora por publicaciones de prensa. Sólo aspira a que Santiago la reciba y si llega a aceptarla, jamás lo abandonará.
Esta mujer con un marcado rostro de sufrida, dejó regada muchas lágrimas tras la entrevista y afloró ese sentimiento materno pese al tiempo de estar con su hijo. La desconcierta lo que el joven hizo por cuanto no sabe con qué valores lo criaron. Comentó del pasado violento con el que fue tratada por Bruno hasta el punto de quererla arrollar con su auto pero de la misma manera aseguró que el empresario era muy amoroso con su pequeño “Brunito”, como le decía.
Para esta semana Santiago Allio podría reencontrarse nuevamente con la mujer que le dio una vida como madre, criándolo y con la otra que con todo y parirlo, le dejó de dar otra vida. Muchos opinan que con esta última, sin opulencia, la historia hubiese sido otra.
Marlene Coromoto Rodríguez, madre biológica de Santiago