
Es el plazo de tiempo introducido en la recreación virtual elaborada por la Universidad de Yale (EEUU). En ella se puede observar cómo quedará configurada la Tierra debido a los sucesivos movimientos tectónicos que tienen lugar bajo los continentes. El resultado es bastante llamativo: se formará un nuevo continente nacido de la unión de Asia y América, que han decidido bautizar como Amasia.
Este supercontinente incluye América del Norte y del Sur, que en su desplazamiento acabarán por hacer desaparecer el Mar Caribe y todas las islas de Las Antillas. También se esfumará el Ártico, atrapado entre estas dos grandes masas de tierra y Asia.
Las placas tectónicas son las causantes de varios fenómenos terrestres, entre ellos los terremotos. No en vano, la mayor zona sísmica del mundo se encuentra en el conocido como Anillo de Fuego, la franja en la que se encuentran la placa de América y Asia. Allí es donde, como resultado de la fricción, surgirá Amasia.
El nuevo continente seguramente no tendrá humanos sobre él. Es bastante probable que por entonces la especie de haya extinguido o emigrado a otros planetas. Ya hay proyectos para colonizar Marte durante las próximas décadas, por lo que no es descabellado pensar en esta posibilidad. Aun así, la hipótesis de la extinción sigue siendo la más plausible.
No es el primer cambio que sufre la Tierra en cuanto a la distribución de los continentes. Se calcula que hace 200 millones de años todos los continentes formaban parte de uno solo. Su nombre es Pangea.
Fue gracias al telescopio espacial Hubble que en 1998 se supo que el universo se encuentra en constante expansión. Se cree que una fuerza inexplicable, que han llamado “energía oscura”, propicia este misterioso movimiento. Pero no solo se trata de una expansión hacia límites insospechados, sino que esta se produce a una aceleración considerable. Mediciones recientes arrojan la idea de que el universo es plano como una hoja de papel.
En 2011, tres científicos obtuvieron el Premio Nobel de Física gracias al descubrimiento de la aceleración de la expansión del universo.