Una abuela de Varanasi, India, aseguró que se alimenta con este material hace más de 6 décadas y que esa es la clave para su buena salud. Según el Daily Mail, Kusma Vati busca durante horas su «alimento». Si no lo encuentra, es capaz de mordisquear las paredes…
«Llevo casi 63 años comiendo arena y grava, me encanta y no creo que tenga efectos dañinos para mi salud. No he sufrido ningún problema en el estómago, y mi boca y mis dientes están absolutamente bien», dijo la mujer (que está por cumplir ochenta años) en una entrevista.


