Jordan y su agente, David Falk, llevaron el marketing deportivo a otro nivel y gracias a Nike, Jordan se convirtió en el atleta mejor pagado de todos los tiempos, con beneficios de $ 1.7 billones de dólares desde que salió de Carolina del Norte hacia la NBA en 1984.
Lo curioso es que su salario en la élite del deporte fue mucho menor: durante 15 temporadas con los Bulls y los Washington Wizards acumuló un sueldo de «solo» 93 millones de dólares. Mientras, fuera de la cancha, Jordan alcanzó acuerdos sin precedentes con Nike, Gatorade, McDonald’s, Coca-Cola, Wheaties, Hanes y una docena de firmas más.
Su año de máximas ganancias como jugador fue 1997 con $ 78 millones en salario y campañas ($ 117 millones en dólares actuales). Y aunque el jugador se retiró definitivamente de la NBA hace 13 años, sus ganancias nunca han sido mayores que este año: $ 2,8 mil millones ha ingresado Nike por la marca de zapatillas con su nombre.
Entre las proezas comerciales de Jordan y Palmer se encuentran las del deportista que heredó el título de MJ como estrella más buscada por las marcas: el golfista Tiger Woods. Mientras acumulaba récords en todo el mundo, Woods fue el atleta mejor pagado del mundo durante 11 años consecutivos, alcanzando su récord de ganancias en 2008 con $ 115 millones gracias a contratos con Accenture, Buick, Gatorade , Gillette o Nike.
Siguen esta estela de contratos multimillonarios el golfista Jack Nicklaus ($ 1,15 mil millones) y la leyenda de las carreras de F1 Michael Schumacher ($ 1 mil millones). Schumacher es uno de los siete deportistas no estadounidenses que ocupan los 20 primeros puestos.
Lionel Messi, LeBron James y Cristiano Ronaldo son los iconos globales que se aproximan a la cifra del $ 1 mil millones de ganancia en su carrera deportiva, considerados como los tres atletas mejor pagados en el mundo en 2016, con Ronaldo y sus 88 millones de dólares a la cabeza.