Aunque la versión tradicional de jamón serrano sigue siendo la predilecta de muchos, la innovación ha llegado a las cocinas para ofrecer nuevas experiencias. Desde setas hasta mariscos, las posibilidades son infinitas, pero los expertos coinciden en que la clave para un sabor superior no requiere de complicaciones innecesarias.
El éxito de una propuesta distinguida radica en lograr un balance entre ingredientes de carácter fuerte y toques dulces que aporten suavidad y armonía. A continuación, presentamos los detalles de esta receta que promete cautivar hasta a los paladares más exigentes.

Foto: Gemini IA
La propuesta de morcilla, cebolla y manzana
El reconocido cocinero y divulgador Eric Lahuerta sugiere una combinación sofisticada que sustituye al jamón por morcilla, integrándola con un sofrito de cebolla y trozos de manzana. Esta preparación es sencilla y está al alcance de cualquier entusiasta de la cocina.
El proceso inicia sofriendo la cebolla a fuego bajo durante diez minutos, para luego incorporar la manzana y dejarla caramelizar por veinte minutos adicionales. Posteriormente, se retira la piel de la morcilla y se añade al sofrito, permitiendo que los sabores se integren durante cinco minutos antes de retirar del fuego.
En el mismo recipiente, se prepara una bechamel suave derritiendo mantequilla, dorando la harina y añadiendo leche. Luego, se incorpora la mezcla de morcilla y manzana, cocinando a fuego lento por diez minutos. Tras sazonar con sal y pimienta, la masa se extiende en una bandeja y se refrigera durante doce horas.
Finalmente, solo resta dar forma a las croquetas, pasarlas por harina, huevo batido y panko o pan rallado, para luego freírlas en aceite bien caliente hasta obtener ese acabado dorado y crujiente ideal. ¡Buen provecho!