El incidente tuvo lugar a las 5:16 a. m. en las proximidades del peaje de Tazón, punto neurálgico de acceso al suroeste de la capital venezolana. La destreza del conductor fue determinante para impedir que los atacantes lograran detener el autobús o provocaran un accidente de graves consecuencias en la transitada arteria vial.
Los agresores impactaron el costado derecho de la unidad con objetos contundentes, lo que resultó en la destrucción de las ventanas laterales y la dispersión de vidrios rotos sobre los pasajeros. En el autobús viajaban familias, adultos mayores y niños, quienes atravesaron momentos de extrema tensión y crisis nerviosas debido a la emboscada.
A pesar de la situación, el profesional al volante mantuvo la calma, conservando la aceleración y la estabilidad del transporte para superar el punto de peligro y poner a salvo a los usuarios.
Exigencias de seguridad a los cuerpos policiales
Tras el suceso, tanto los pasajeros como los trabajadores del sector transporte han hecho un llamado urgente al Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz para reforzar las labores de vigilancia en el eje vial de Tazón.
La solicitud principal consiste en el despliegue permanente de efectivos de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), con el objetivo de erradicar las emboscadas que se registran tanto en horas nocturnas como matutinas en este tramo de entrada a Caracas.