El operativo, denominado Operación Depredador 3, fue el resultado de una investigación exhaustiva que se extendió por más de ocho meses. La labor fue ejecutada por agentes de la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisex) de la Policía de Investigaciones, en estrecha colaboración con la Fiscalía local.
Vulneración de derechos
Las indagatorias determinaron que una adolescente de 16 años, quien se encontraba bajo protección estatal, fue trasladada a un establecimiento nocturno donde era forzada a realizar actos de connotación sexual con los clientes. El inspector Cristian Venegas confirmó que, además de los dos venezolanos, un hombre de nacionalidad argentina fue capturado durante el despliegue policial, logrando así el rescate de la víctima.
Durante los allanamientos, los funcionarios incautaron diversos elementos de interés criminalístico, incluyendo dispositivos electrónicos, documentación y dinero en efectivo, los cuales servirán para fortalecer el proceso judicial en curso.
Detalles de la imputación
El fiscal José Luis González explicó la estructura operativa de la banda. El ciudadano argentino figuraba como el dueño del local nocturno, mientras que uno de los venezolanos ejercía funciones de administrador, siendo el encargado de girar instrucciones a las trabajadoras. El segundo venezolano detenido se desempeñaba como conductor, responsable de trasladar a la menor entre el recinto de protección y el local donde ocurrían los abusos.
Los tres sujetos fueron formalizados como coautores del delito de promoción y facilitación de la explotación sexual infantil. El tribunal dictó la medida de prisión preventiva para todos los implicados y estableció un periodo de tres meses para el cierre de la investigación.