Durante el recorrido, los funcionarios evaluaron las condiciones de habitabilidad y discutieron las estrategias para garantizar la asignación de hogares definitivos a los ciudadanos afectados. Asimismo, el Ejecutivo nacional informó que se procederá a una revisión exhaustiva de las normativas de construcción vigentes, con el propósito de ajustar los estándares de infraestructura a la realidad sísmica de Venezuela.
Servicios y atención integral
Rodríguez destacó que las instalaciones cuentan con los servicios básicos necesarios para el bienestar de los refugiados. El recinto dispone de áreas de salud, apoyo psicológico y terapia ocupacional para niños y adultos. Además, se habilitó un comedor con capacidad para 300 personas, dotado con equipos de refrigeración y cocción para facilitar la alimentación diaria.
Evaluación de daños estructurales
Tras los sismos, los equipos técnicos han completado más de 61 mil inspecciones en diversas estructuras. De este total, 11 mil viviendas fueron clasificadas preliminarmente en semáforo rojo, lo que indica un nivel de riesgo significativo. Actualmente, comisiones especializadas ejecutan una segunda fase de revisión para determinar qué edificaciones pueden ser rehabilitadas y cuáles requieren ser reemplazadas por nuevas alternativas habitacionales.
Por su parte, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y responsable del Estado Mayor para los Campamentos Transitorios, explicó que la implementación de módulos habitacionales de construcción rápida permitirá liberar progresivamente las 67 instituciones educativas que funcionan como albergues temporales.
La estrategia gubernamental contempla la adquisición de inmuebles en el mercado secundario, la culminación de obras pendientes de la Gran Misión Vivienda Venezuela y la edificación de nuevos desarrollos residenciales. Entre los proyectos prioritarios destaca la construcción de 3 mil viviendas en Catia La Mar para atender la emergencia habitacional.