A través de un comunicado oficial, el Ejecutivo nacional expresó su profunda preocupación ante la comunidad internacional, advirtiendo sobre las consecuencias negativas en áreas marinas, ecosistemas de alta sensibilidad y las comunidades pesqueras que dependen de estas aguas, según lo indican los reportes técnicos preliminares.
Las evaluaciones realizadas por los organismos competentes en Venezuela confirman la existencia de riesgos severos para los manglares, humedales, la fauna marina y los recursos hidrobiológicos, los cuales son fundamentales para la seguridad alimentaria y el equilibrio ecológico de toda la región.
Asimismo, se ha reportado un impacto directo sobre especies vulnerables que habitan en estos ecosistemas altamente sensibles. Ante esta situación, el Gobierno Bolivariano ha instruido a la Cancillería para que solicite de manera inmediata toda la información pertinente sobre el incidente, así como el plan de acción necesario para la mitigación y contención del crudo.
Venezuela ha exigido el estricto cumplimiento de las obligaciones establecidas en el derecho internacional ambiental, demandando la adopción urgente de medidas de reparación por los daños ocasionados. El Ejecutivo reafirmó que continuará desplegando todas las acciones necesarias para proteger los ecosistemas afectados y resguardar el bienestar de las comunidades impactadas por este desastre ambiental.