A través de su canal en Telegram, Rodríguez manifestó: «En nombre del pueblo venezolano, hemos llegado a los Países Bajos para defender la majestad y el vigor del Acuerdo de Ginebra de 1966. No hay duda de que el único titular de la Guayana Esequiba es Venezuela y siempre reivindicaremos sus derechos legítimos e históricos sobre este territorio».
La mandataria, quien asumió sus funciones tras la detención de Nicolás Maduro en enero, aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ámsterdam-Schiphol. Fue recibida por el canciller Yván Gil, quien integra el equipo jurídico que representa al Estado venezolano en este proceso, según se observó en un material audiovisual difundido por el ministro de Comunicación, Miguel Ángel Pérez Pirela.
Rodríguez enfatizó que la titularidad venezolana sobre la zona en controversia es indiscutible. «Hemos demostrado en todas las etapas históricas lo que ha significado nuestro territorio desde que nacimos como república y previo cuando éramos una unidad administrativa de poderes coloniales», declaró durante su llegada.
La presidenta encargada reiteró que el país mantiene su compromiso con la legalidad y el derecho internacional. Previamente, había informado sobre su viaje con el propósito de proteger los intereses nacionales, aunque mantuvo bajo reserva los detalles logísticos de su traslado.
La CIJ desarrolla estas sesiones públicas entre el 4 y el 11 de mayo, centradas en la validez del Laudo Arbitral del 3 de octubre de 1899, el cual delimitó la frontera entre la antigua Guayana Británica y Venezuela.
Detalles de la disputa
Caracas sostiene que dicho dictamen es nulo desde 1962, argumentando la existencia de irregularidades en el proceso. La controversia involucra unos 160.000 kilómetros cuadrados del Esequibo, territorio que representa cerca de dos tercios de la superficie actual de Guyana y que ha estado bajo administración guyanesa durante más de un siglo.
El canciller Yván Gil señaló el pasado viernes que la resolución del conflicto debería alcanzarse mediante negociaciones directas, sin la intervención de terceros. Asimismo, desestimó los argumentos presentados por la parte guyanesa ante la CIJ, calificándolos de repetitivos y negacionistas, y reafirmó que el Acuerdo de Ginebra de 1966 constituye la única vía jurídica válida para lograr una solución aceptable para ambas partes.