Durante un encuentro con los medios, el presentador detalló que la iniciativa surgió tras conocer los resultados de una prueba de ADN que reveló un 70% de ascendencia europea y cerca de un 20% de origen wayuu. Este hallazgo fue el punto de partida para la composición del tema que da nombre al documental.
Lo que inicialmente nació como una propuesta musical, terminó transformándose en un ambicioso proyecto cinematográfico bajo la dirección de Ramón Castillo y la coordinación de Miguel Ángel Barrera.
El documental realiza un recorrido por icónicos lugares europeos, tales como Barcelona, la Costa Brava, Niza, Génova y Roma. Además, incluye adaptaciones musicales de clásicos como «La Vie en Rose» de Edith Piaf, versionada al ritmo de bolero, y «O Sole Mío», llevada al estilo de balada.
«Tras nuestra estancia en Roma y el posterior traslado a Miami, quienes residimos entre esa ciudad y Maracaibo comprendimos que el documental requería la esencia del Caribe. Por ello, decidimos trasladar el rodaje a tierras zulianas», explicó el artista.
Sarcos informó que los fondos obtenidos serán donados a la Fundación Alitasía, presidida por Rina Navarro. El propósito es financiar la instalación de una red de tuberías de 900 metros en el municipio Guajira, permitiendo el suministro de agua dulce desde un pozo con sistema de bombeo solar hacia una institución educativa de la zona.
«Presentamos una propuesta de patrocinio con el objetivo de que los recursos sirvan para concretar este primer paso, entendiendo lo vital que es el acceso al agua para la fundación», destacó.
Asimismo, el artista dedicó un espacio para honrar la memoria de su padre, el doctor Daniel Sarcos Iguarán, quien destacó en la historia regional por ser uno de los primeros profesionales de la etnia wayuu en obtener el título de abogado.
«No me atribuyo méritos por mantener el rumbo; el verdadero reconocimiento pertenece a mis ancestros», concluyó.