Castillo aclaró las interrogantes surgidas tras el anuncio, enfatizando que únicamente se ajustaron las bonificaciones destinadas a la administración pública, específicamente el denominado Ingreso por Guerra Económica. En consecuencia, el salario mínimo legal se mantiene sin variaciones en 130 bolívares.
El titular de la cartera laboral argumentó que, bajo las condiciones actuales, no resulta viable ejecutar un aumento salarial directo. Según su análisis, esta medida podría desencadenar un repunte inflacionario que anularía el poder adquisitivo de los trabajadores. «No podemos aumentar salario porque aumentar salario significa que se nos dispare la inflación y en consecuencia ese salario va a ser un salario falso», puntualizó el ministro.
Beneficios complementarios en el sector público
El funcionario resaltó que, para fortalecer el ingreso de los trabajadores, la gran mayoría de los organismos estatales mantienen esquemas de beneficios extrasalariales, entre los cuales destacan:
- Bolsas de alimentación
- Servicio de comedor
- Seguro de Hospitalización, Cirugía y Maternidad (HCM)
- Atención médica primaria
Adicionalmente, se otorgan bonificaciones especiales a nóminas particulares y se ha implementado un nuevo bono de profesionalización destinado a sectores estratégicos como educación, salud, seguridad y el área petrolera.
Para finalizar, Castillo informó que se mantienen activas mesas de trabajo y reuniones constantes con el objetivo de evaluar futuros ajustes salariales de manera responsable, priorizando la estabilidad económica y evitando medidas que puedan generar distorsiones inflacionarias en el país.