La ONG destacó que, con este caso, la cifra de personas privadas de libertad que han perdido la vida en el transcurso de una semana asciende a nueve. Este fenómeno ocurre en un contexto de hacinamiento crítico, condiciones insalubres y una carencia generalizada de servicios de salud dentro de los recintos carcelarios del país.
Antecedentes recientes
A inicios de la semana, la organización ya había reportado la muerte de dos internos en los internados judiciales El Rodeo III y IV, en el estado Miranda, presuntamente debido a paros respiratorios. Asimismo, el martes 21 se notificó el fallecimiento de Rosqui Norberto Escalona en la cárcel de Uribana, estado Lara, bajo circunstancias similares de deterioro físico.
Adicionalmente, el Ministerio de Servicio Penitenciario confirmó el deceso de cinco reclusos tras un motín registrado en el complejo penitenciario Yare III, en el estado Miranda, incidente sobre el cual se ha prometido una investigación oficial.
Exigencia de soluciones
Ante este panorama, el OVP ha solicitado una investigación exhaustiva para deslindar responsabilidades y ha instado a las autoridades a implementar medidas urgentes que garanticen una atención médica efectiva dentro de las prisiones. La ONG lamentó que las enfermedades avancen sin control mientras los reclusos carecen de diagnósticos, tratamientos y seguimiento médico, transformando patologías tratables en situaciones fatales.
Finalmente, la organización recordó que el Estado venezolano tiene la obligación ineludible de salvaguardar la vida y la integridad de quienes están bajo su custodia, señalando que la omisión de asistencia médica constituye una violación grave a los derechos humanos y una forma de trato cruel, inhumano y degradante.