El gobernador regional, Mükerrem Ünlüer, detalló que entre las víctimas fatales se encuentra un docente y tres estudiantes de quinto grado, cuyas edades oscilaban entre los 10 y 11 años. El agresor, un alumno del mismo centro educativo de aproximadamente 16 años, perdió la vida durante el enfrentamiento, aunque aún se esclarece si se trató de un suicidio o un disparo accidental.
Un arsenal en manos de un menor
Las investigaciones preliminares han revelado un dato alarmante: el joven atacante utilizó cinco armas de fuego que pertenecían a su padre, un exfuncionario policial. Además, el estudiante portaba siete cargadores en su mochila, lo que permitió una ráfaga de disparos continua al ingresar a dos salones de clase distintos.
Testigos presenciales relataron al diario Cumhuriyet la crudeza del ataque, destacando la determinación del joven al cambiar los cargadores mientras ejecutaba la acción. Según reportes de la institución educativa, el estudiante presentaba antecedentes de inestabilidad psicológica, un factor que ahora es pieza clave en las indagaciones.
Respuesta gubernamental
Ante la gravedad de los hechos, los ministros de Interior, Educación y Salud se han trasladado a la zona para supervisar las labores de atención a las víctimas y las investigaciones judiciales. Como medida inmediata, las autoridades procedieron a la detención del padre del menor para determinar su responsabilidad en el resguardo de las armas.
Este suceso representa el segundo ataque de esta naturaleza en el país en apenas dos días, recordando el reciente incidente en la provincia de Sanliurfa, donde un exalumno dejó 16 personas heridas antes de quitarse la vida.