Ángel Aguilar es señalado como uno de los responsables intelectuales del magnicidio de Villavicencio, un aspirante a la presidencia muy popular que fue asesinado a tiros por un sicario durante su campaña electoral. Este suceso representó un punto de inflexión en la ola de violencia que afecta a Ecuador.
Conocido por el alias de «Lobo Menor», Aguilar ocupa el segundo puesto en la jerarquía de Los Lobos, el grupo narcotraficante más grande del país, el cual mantiene vínculos con el cartel mexicano Jalisco Nueva Generación.
Según declaraciones del ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, el narcotraficante arribó al puerto de Guayaquil la noche del jueves y será confinado en una prisión de máxima seguridad, donde se encuentran recluidos importantes jefes del crimen organizado y figuras políticas sentenciadas por corrupción.
La AFP pudo constatar que Aguilar fue trasladado bajo una fuerte custodia policial, esposado y portando chaleco y casco antibalas.
Su detención se produjo el miércoles en Colombia, después de que México lo devolviera al haber intentado ingresar a ese país por vía aérea con un pasaporte colombiano fraudulento, de acuerdo con información de Migración Colombia.
«Su plan era quedarse allá (en México) bajo la protección de los carteles», indicó el ministro del Interior, quien además anunció que se iniciarán los trámites para incluirlo en la lista de extradición hacia Estados Unidos, país donde ya se encuentran detenidos varios líderes del narcotráfico ecuatoriano.
Aguilar ya había sido condenado a 20 años de prisión en 2013 por otro asesinato. En 2022, tras cumplir la mitad de su condena, se le otorgó la libertad condicional, momento que aprovechó para escapar a Colombia y posteriormente a México.
Ahora, «se le acusa de asesinato» en calidad de presunto «autor intelectual» del crimen contra Villavicencio, detalló Reimberg.
En 2024, la justicia ecuatoriana sentenció a cinco personas implicadas en el magnicidio, con penas que alcanzan los 34 años de cárcel.
El autor material de los disparos fue abatido por los escoltas del candidato en el lugar de los hechos. Posteriormente, la policía arrestó a seis ciudadanos colombianos presuntamente relacionados con el atentado, quienes fueron asesinados mientras se encontraban en prisión.