A través de las redes sociales, se difundieron múltiples videos que muestran a los ciudadanos haciendo sonar sus ollas desde las ventanas de sus casas y en las calles, acompañados de consignas y gritos de descontento.
La congresista de origen cubano, María Elvira Salazar, se pronunció sobre las manifestaciones y lanzó una advertencia al gobierno cubano para que se abstenga de reprimir a quienes protestan.
«Este es el pueblo de Cuba, los estamos escuchando, los cacerolazos… ya mismo en La Habana, ya sea en Matanzas, en toda la Isla», manifestó Salazar mientras exhibía un video en su teléfono móvil donde se oían las protestas en diferentes puntos del país.
Subrayó que las protestas se escuchaban hasta en Miami y defendió el derecho de los cubanos a manifestarse: «Cuba está en la calle pidiendo libertad. A la dictadura: ¡ni un abuso más contra el pueblo cubano!».
Además, añadió: «Le decimos al régimen: No se vayan a meter en contra de ellos, ellos tienen derecho a salir a las calles y a decir lo que quieran«.
Estas protestas surgen después del colapso eléctrico generalizado del pasado miércoles, provocado por una avería, y las considerables dificultades para restaurar el suministro de energía.
El medio digital Cibercuba informó que la salida de servicio de la central termoeléctrica Guiteras, la más importante del país, generó un efecto dominó que desestabilizó todo el sistema eléctrico nacional, resultando en un apagón a gran escala. Aunque la electricidad se ha ido restableciendo por zonas, el sistema sigue operando con un déficit considerable.
La capacidad de generación de energía del país está en niveles mínimos. Por una parte, los motores de diésel y fueloil, que en años recientes aportaban el 40% de la energía, están inoperativos desde enero por falta de combustible, según admitió la estatal Unión Eléctrica (UNE). Por otra parte, 10 de las 16 unidades termoeléctricas (otro 40% del total) están fuera de servicio por mantenimiento o averías, incluyendo la planta Antonio Guiteras, cuyo fallo desencadenó la crisis el miércoles.
Reportes de medios locales indican que en muchas provincias los cortes de luz pueden extenderse por más de 20 horas al día, e incluso durar varios días consecutivos en algunas áreas.