Desde la Rampa 4 del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, en el estado La Guaira, el alto funcionario estadounidense resaltó los avances en la colaboración bilateral en los sectores de energía y minería. Su visita, que incluyó una intensa agenda de trabajo con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, concluyó este jueves con la rúbrica de un pacto multimillonario para la explotación aurífera.
“No estaríamos aquí ahora teniendo estas discusiones sin el liderazgo audaz, decisivo y valiente del presidente Trump el 3 de enero”, manifestó Burgum, aludiendo a los eventos que redefinieron la relación entre ambas naciones.
Renovada esperanza y recuperación productiva
Según la apreciación de Burgum, se percibe un “renovado clima de esperanza” en torno a la posibilidad de que Venezuela restaure su capacidad productiva. “Hay optimismo y esperanza entre el pueblo venezolano, que cree que tiene la oportunidad de volver a donde estaba antes, con una economía fuerte. Hace 25 años, su economía era casi cuatro veces mayor que la actual”, puntualizó.
El sector energético como estrategia global
De igual forma, el secretario subrayó que la reactivación del sector energético venezolano es fundamental no solo para el progreso local, sino también para la estabilización de los precios a nivel mundial. Detalló que el fortalecimiento de la producción de crudo y gas constituye una “estrategia maestra” del gobierno de Trump para asegurar el acceso a energía asequible.
“Es una brillante decisión estratégica del presidente Trump al adelantarse a Irán; esta es una oportunidad para que el petróleo y el gas fluyan a Estados Unidos y al mundo, ayudando a mantener bajos los precios y a garantizar que sean asequibles”, sostuvo.
Un plan definido y futuras visitas
Burgum elogió la cooperación cercana con la administración encabezada por Delcy Rodríguez, enfatizando que el diálogo ha facilitado la creación de un plan de acción claro para la inversión a gran escala.
Antes de su partida, el representante de Washington reafirmó el interés de su gobierno en mantener una presencia activa en el país. “Planeo regresar a Venezuela”, confirmó, indicando que el monitoreo de los acuerdos energéticos y mineros será una máxima prioridad para la administración estadounidense en los meses venideros.