Esta acción, ejecutada antes del amanecer, representa la sexta incautación de un tanquero bajo la actual administración estadounidense. Las autoridades norteamericanas indicaron que el navío formaba parte de una «flota fantasma» que intentaba eludir las restricciones internacionales para comercializar crudo de manera ilícita.
Detalles de la intervención en el Caribe
El Comando Sur de las Fuerzas Armadas confirmó que la operación de detención se llevó a cabo «sin contratiempos».
Por su parte, Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, explicó en un comunicado que la misión fue el resultado de un esfuerzo coordinado entre el ejército y los departamentos de Estado y Justicia. El objetivo primordial era interceptar al buque por desafiar la prohibición impuesta por la administración Trump a las embarcaciones sancionadas que transitan por el Caribe.
Control riguroso sobre el crudo
Desde el Comando Sur, se manifestó con firmeza que «el único petróleo que saldrá de Venezuela será aquel que se coordine de forma adecuada y legal».
Con esta postura, Washington busca garantizar que ningún recurso energético sea comercializado sin su supervisión, especialmente tras los cambios políticos en el país suramericano.
¿Qué otros aspectos se conocen?
La incautación se produce justo antes de la reunión programada para este mismo jueves entre Donald Trump y María Corina Machado.
Este será el primer encuentro cara a cara entre ambos líderes desde la caída del gobierno anterior. Aunque Trump había elogiado a Machado en ocasiones previas, había descartado la posibilidad de nombrarla para dirigir el país, argumentando una supuesta falta de respaldo interno suficiente.