La fecha para la subsiguiente comparecencia del líder chavista y la diputada de la Asamblea Nacional (AN) fue establecida por el juez después de que ambos se presentaran, apenas dos días después de su traslado a territorio estadounidense, ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY).
La sesión inicial, que tuvo una duración inferior a una hora, se consideró principalmente un trámite legal indispensable antes del inicio formal del juicio.
Maduro y Flores han negado los cargos que se les imputan, entre los que se encuentran conspiración por narcoterrorismo y por posesión de artefactos destructivos.
Adicionalmente, los representantes legales de la pareja solicitaron asistencia médica para ambos, argumentando que presentan «problemas de salud».
El abogado Mark Donnelly especificó que Flores «sufrió heridas significativas durante su secuestro», sugiriendo la posibilidad de una fractura o contusiones severas en las costillas.
La acusación, formulada inicialmente en 2020, fue extendida recientemente para incorporar a la primera dama, quien previamente no figuraba en los señalamientos. Flores es señalada por su presunta participación en la coordinación de encuentros y la logística de la red criminal.
El pasado sábado 3, fuerzas estadounidenses ingresaron a Venezuela y detuvieron a Maduro y a Flores en Caracas para luego trasladarlos a Nueva York, con el fin de que rindieran cuentas ante el sistema judicial de ese país.
El SDNY es reconocido como uno de los tribunales más influyentes de Estados Unidos, con jurisdicción sobre Manhattan y Wall Street, y competencia en casos de terrorismo, tráfico internacional de drogas, fraudes financieros y crimen organizado.