Se especificó que los cubanos fallecidos «desempeñaban misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior», atendiendo a una «solicitud expresa de Caracas».
La Habana enfatizó que sus compatriotas «cumplieron con su deber de manera digna y heroica, cayendo, tras una férrea resistencia, en combate directo».
«Un enfrentamiento directo contra los agresores o como consecuencia de los bombardeos a las instalaciones», detalló el comunicado oficial difundido a través de su cuenta de Instagram.
El gobierno aseguró haber verificado las identidades de los fallecidos para poder informar a los «familiares de nuestros compañeros caídos», y que han recibido «las sentidas condolencias y el apoyo» de figuras como Raúl Castro, líder del Ejército y de la Revolución, así como de Miguel Díaz-Canel, actual presidente.
Se sostuvo que los combatientes fueron «víctimas de un nuevo acto criminal de agresión y terrorismo de Estado», y que supieron «exaltar con su actuación heroica, el sentir solidario de millones de compatriotas».
«El gobierno Revolucionario organizará las acciones pertinentes para rendirles el merecido homenaje», concluyó el comunicado.