Bajo esta nueva estrategia, la señal principal MTV HD continuará al aire, pero su programación se centrará exclusivamente en el formato de reality shows, presentando títulos como Teen Mom o Geordie Shore, abandonando por completo la emisión ininterrumpida de videos musicales.
Esta medida impacta directamente a los canales dedicados íntegramente a la curaduría musical, lo que resultará en la desaparición del panorama televisivo de MTV Music, MTV 80s, MTV 90s, MTV 00s, Club MTV, MTV Live y MTV Hits. El proceso de apagón, que comenzó en el Reino Unido e Irlanda, se ha extendido rápidamente por Europa, Australia y Brasil. En Latinoamérica, operadores como Claro TV en Chile ya han iniciado el retiro de estas señales de su parrilla de programación, anticipando una implementación oficial en toda la región.
Esta determinación obedece a la disminución de la rentabilidad de la televisión convencional frente a la inmediatez del consumo digital y el auge de los videos cortos, factores que han desplazado el modelo que MTV popularizó con videoclips emblemáticos de artistas como Robert Palmer o Madonna.
El cese de estas transmisiones ha generado una particular nostalgia en las redes sociales, donde se ha resaltado el legado de una marca que revolucionó la industria y la cultura pop de varias generaciones. En un adiós cargado de simbolismo, cada canal seleccionó una última canción para cerrar su historia: MTV 80s se despidió con Together in Electric Dreams; MTV 90s con Goodbye de Spice Girls; y MTV 00s concluyó un ciclo con una secuencia final liderada por Bye Bye Bye de *NSYNC. Por su parte, MTV Hits y MTV Live finalizaron sus emisiones con Diamonds de Rihanna y Dancing On My Own de Robyn, respectivamente, marcando el fin del capítulo más influyente en la historia del video musical.