Con la franqueza que la distingue, la también actriz admitió que el presente no fue de su agrado. “Cuando abrí el regalo no pude disimular mi cara”, confesó entre carcajadas, al recordar el instante preciso en que descubrió que se trataba de un collar de perlas negras.
Lejos de cualquier dramatismo, Delgado aseguró que nunca le han gustado las perlas, y menos aún las de color negro, por lo que la única opción fue: “el pobre hombre tuvo que ir a devolver el regalo”.
Esta anécdota trae a la memoria los inicios de una pareja que, con el transcurrir de los años, ha edificado su vínculo sobre cimientos de respeto, afecto y admiración mutua.
Delgado y Ramos se conocieron durante la filmación de un comercial navideño para su antigua cadena televisiva. Fue en ese momento cuando ella le mostró una fotografía de su hija y él reaccionó con admiración. Lo que en aquel instante pareció un cumplido inocente, años después se convirtió en el punto de partida de su historia de amor.
A pesar de que sus vidas transcurren en esferas distintas –ella en el mundo del entretenimiento, la moda y la farándula; él en el periodismo–, han logrado construir una unión sólida. Comparten pasiones como la lectura, los viajes, el yoga y el deseo de mantener una vida familiar con naturalidad y cariño.
En diversas entrevistas, la zuliana ha expresado sin reservas que, aunque no estén casados legalmente, su compromiso es profundo. “Estoy más casada que cualquiera”, declaró en una ocasión, confiando plenamente en la fortaleza de su lazo por encima de contratos o formalidades.