La determinación fue difundida a través de un sólido comunicado en su perfil de Instagram, donde Yacé fundamenta su acción en la necesidad de alinear su trayectoria profesional con un compromiso inquebrantable con sus principios fundamentales.
Explicó que, para avanzar en su carrera, es imprescindible que sus acciones estén en sintonía con valores innegociables y que su enfoque se dirija firmemente hacia el futuro.
«Para continuar por este camino, debo mantenerme fiel a mis valores: respeto, dignidad, excelencia e igualdad de oportunidades, los pilares más fuertes que me guían», afirmó la exreina de belleza.
Yacé subrayó que su aspiración principal es convertirse en un referente para las nuevas generaciones, motivando a las jóvenes a superar sus propios límites. La renuncia es un paso estratégico para lograr ese objetivo.
«Alejarme de este rol reducido de Miss Universe África y Oceanía me permitirá dedicarme plenamente a defender los valores que considero fundamentales», indicó, sugiriendo que el título limitaba su capacidad para involucrarse en causas humanitarias.
Hizo un llamado a las comunidades negra, africana, caribeña, americana y afrodescendiente para que sigan abriendo nuevos caminos. «Nunca permitan que alguien defina quiénes somos o limite nuestro potencial. Nuestra presencia importa, y nuestras voces deben ser escuchadas», manifestó con firmeza.
Aprovechó la ocasión para felicitar a la flamante Miss Universe, la mexicana Fátima Bosch, y deseó una pronta recuperación a Miss Jamaica, Gabrielle Henry, tras el percance que sufrió durante la ronda preliminar.
Es relevante contextualizar que la edición actual del Miss Universe culminó en medio de controversias significativas relacionadas con la ganadora, Fátima Bosch. Esto incluyó un incidente con el director de Miss Universe Tailandia, Nawat Itsaragrisil, y señalamientos sobre los presuntos lazos empresariales de su padre con el presidente de Miss Universe, el mexicano Raúl Rocha Cantú.