Aunque Domínguez no especificó la ciudad que albergará el encuentro, medios internacionales apuntan a Doha, Catar, como posible sede, la misma que acogió la final del Mundial de 2022. La organización de este partido ha enfrentado desafíos debido a la saturación del calendario internacional, y aún no cuenta con la confirmación oficial de la FIFA.
Este enfrentamiento entre los monarcas de América y Europa se producirá tres meses antes del inicio de la Copa del Mundo de Norteamérica 2026, donde la Argentina de Lionel Messi defenderá su título mundial. La Finalissima se jugará en la penúltima jornada de partidos de la FIFA programada entre el 23 y el 31 de marzo.
Ambas selecciones llegarán al cotejo ya clasificadas para la máxima cita del fútbol, no obstante, el seleccionador argentino, Lionel Scaloni, manifestó recientemente sus reservas. «Hubo tiempo para hacerla antes. España no pudo por la Nations League, que la inventaron ellos, y a Sudamérica nos mató. Hubiese preferido no jugar la Finalissima antes del Mundial», declaró Scaloni al canal TNT Sports.
El duelo entre dos de las potencias futbolísticas mundiales también podría marcar el primer cara a cara entre Lionel Messi y la emergente figura española Lamine Yamal, el joven de 18 años que ya es considerado por muchos como el sucesor del astro argentino. El partido, además, tendría un fuerte componente simbólico para los seguidores del FC Barcelona.