Murillo advirtió que este caso podría sentar un grave precedente en el país. Según relataron diversas organizaciones y familiares, el grupo fue detenido por efectivos del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) el viernes 31 de octubre, alrededor de las 3:45 de la tarde, en las cercanías de la cárcel de Tocorón, ubicada en el estado Aragua. El motivo de su presencia en el lugar, según Murillo, era que «realizaban grabaciones con fines académicos frente al centro penitenciario».
El coordinador de Provea enfatizó que esta situación «sienta un grave precedente para todos aquellos estudiantes y productores audiovisuales que trabajan, además, con mucha necesidad para contar historias, relatos y el país». Recalcó además que «la detención de este grupo configura un patrón que, desde el Estado, se busca silenciar las voces críticas, las voces académicas, el arte, y todo esto termina restringiendo el libre pensamiento y el flujo de las ideas. Por eso nos parece que este caso es grave».
Adicionalmente, Murillo destacó que Marcela Hernández es representante de una organización civil dedicada a promover la producción audiovisual realizada por mujeres. En la red social X, el abogado Marino Alvarado, coordinador de Exigibilidad Legal de Provea, resaltó «el valor de la denuncia, de no callar ante la arbitrariedad». Por su parte, el Comité por la Libertad de los Luchadores Sociales afirmó que «la presión nacional e internacional logró que Noel, Ingrid, Katiuska y Marcela estén con sus familiares y amigos».