Los periodistas acreditados «ya no tienen permitido» visitar la sección donde se encuentra la oficina de la portavoz Karoline Leavitt «sin autorización previa mediante una cita», indicó el Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por sus siglas en inglés) en un memorando dirigido a Leavitt y al director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung.
«Esta política garantizará la adhesión a las mejores prácticas relacionadas con el acceso a material sensible», apuntó el memorando.
Hasta ahora, los reporteros podían visitar libremente la zona, conocida como «Upper Press», y se acercaban con frecuencia para intentar hablar con Leavitt o con funcionarios de la oficina de prensa con el fin de obtener información o confirmar noticias.
Prensa en la Casa Blanca ahora con limitaciones
Según el memorando, los medios de comunicación aún tienen acceso a la zona junto a la famosa sala de prensa de la Casa Blanca (llamada «Lower Press»), donde se encuentran los puestos de los periodistas con menos experiencia.
Cheung defendió la medida y afirmó, sin proporcionar pruebas, que los periodistas han estado «emboscando» a los secretarios del gabinete en el área y grabando videos y audios en secreto.
«Los secretarios del gabinete rutinariamente vienen a nuestra oficina para reuniones privadas, solo para ser emboscados por reporteros esperando fuera de nuestras puertas», dijo Cheung.
La decisión se produce en un contexto de restricciones cada vez más amplias impuestas a los periodistas por el gobierno de Trump, incluidas nuevas normas en el Pentágono que importantes medios, como la AFP, se negaron a firmar a principios de este mes.
¿Por qué este cambio?
Según el memorando, el cambio era necesario porque los oficiales de prensa de la Casa Blanca ahora manejan rutinariamente materiales sensibles tras «recientes cambios estructurales en el Consejo de Seguridad Nacional».
Trump ha implementado cambios en el poderoso NSC, ahora bajo el control del secretario de Estado, Marco Rubio. El cambio se dio después de que el exasesor de Seguridad Nacional Mike Waltz fue reasignado en mayo tras un escándalo relacionado con el uso de la aplicación Signal para planificar ataques en Yemen.
Desde el regreso del republicano al poder, medios de comunicación tradicionales han visto reducido su acceso a lugares como la Oficina Oval y el Air Force One, mientras que medios de derecha afines a Trump han recibido mayor protagonismo.