El centro penitenciario, diseñado para albergar a 1.100 internos, presentaba una sobrepoblación significativa, con más de 1.400 reclusos en 2022, según datos del Servicio Nacional de Atención Integral (SNAI). Videos que circulan en redes sociales y que han sido verificados por la agencia AFP, evidencian la brutalidad del enfrentamiento, con escenas de cuerpos desmembrados y apuñalados que remiten a los peores episodios de violencia carcelaria en la nación.
Con estos nuevos decesos, la cifra de reclusos fallecidos en circunstancias similares en los últimos tres días asciende a 30. Adicionalmente, un guardia penitenciario perdió la vida en medio de esta ola de violencia sin precedentes en un país que hace una década era considerado tranquilo.
Las cárceles ecuatorianas se han transformado en los últimos años en bastiones de organizaciones criminales que se disputan el control territorial y protagonizan masacres. Desde 2021, se estima que alrededor de 500 reclusos han perdido la vida en estos enfrentamientos.
Este nuevo episodio de violencia se suma al ocurrido el lunes en la penitenciaría de Machala, otra ciudad costera cercana a la frontera con Perú, donde 13 presos y un guardia fallecieron, y otras 14 personas resultaron heridas, según información oficial.
El incremento de homicidios en Ecuador, que ha experimentado un aumento superior al 600% en los últimos seis años, coincide con la apertura de rutas de narcotráfico en la región, lo que ha intensificado la pugna entre grupos criminales por el control de estas actividades ilícitas.