La captura de «Topo» se produjo el pasado sábado en la región amazónica del país, un área donde se presume que el detenido dirigía operaciones de extracción ilegal de minerales. La detención fue llevada a cabo por un bloque especial de la fuerza pública, creado específicamente por el mandatario para combatir el narcotráfico.
Peñafiel era una figura prominente dentro de la organización criminal Los Choneros, una de las bandas más influyentes en Ecuador, que se encuentra en una disputa territorial por el control delictivo con Los Lobos. Ambos grupos operan en un país azotado por el accionar de diversas organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína.
El ministro del Interior, John Reimberg, detalló en una conferencia de prensa que «Topo» mantiene conexiones con una facción disidente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), grupo guerrillero que culminó su proceso de desmovilización en 2017 tras un acuerdo de paz.
La justicia estadounidense reclama a Peñafiel, quien es requerido por una corte de Nueva York bajo acusaciones de narcotráfico y lavado de activos. Según las autoridades, en «muy poco tiempo» se concretará su extradición al país norteamericano. Por el momento, «Topo» permanecerá recluido en una cárcel ubicada en el puerto de Guayaquil.
Cabe recordar que «Fito», el jefe de «Topo», fue recapturado en junio durante una megaoperación mientras se ocultaba en un búnker subterráneo construido bajo una vivienda en la provincia de Manabí. Posteriormente, «Fito» aceptó ser extraditado a Nueva York, donde se declaró «no culpable» en su primera comparecencia ante la corte.