Un movimiento telúrico de 4,7 de magnitud sacudió este jueves el este de Afganistán, una región que aún se recupera del devastador terremoto del pasado domingo. El epicentro del nuevo sismo se localizó a unos 13 kilómetros al noreste de la ciudad de Jalalabad, en la provincia de Nangarhar, a una profundidad de apenas 10 kilómetros, según informó el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS).
Este evento sísmico se suma a las réplicas que han ocurrido tras el temblor principal de 6,0 registrado el domingo por la noche. Las autoridades talibanes han actualizado la cifra de víctimas mortales a 2.205 personas y la de heridos a 3.640, aunque advierten que las cifras podrían seguir aumentando debido a las labores de búsqueda que aún se desarrollan bajo los escombros.
El portavoz adjunto de los talibanes, Hamdullah Fitra, comunicó que las operaciones de rescate y ayuda persisten en la provincia de Kunar, la más golpeada por el desastre, así como en las áreas colindantes fronterizas con Pakistán. «Se han instalado refugios temporales para las familias damnificadas en diversos puntos, y se está efectuando la distribución organizada de ayuda humanitaria básica y prioritaria», señaló Fitrat a través de un mensaje en la red social X.
Anteriormente, el portavoz del Ministerio de Salud, Sharafat Zaman Amar, había hecho un llamado a la comunidad internacional para solicitar apoyo y asistencia conjunta con el Emirato Islámico de Afganistán. «Esta es una gran tragedia. Numerosas personas requieren atención médica inmediata y tratamiento continuo», declaró a la agencia EFE.