El último espectáculo tuvo lugar en Cala di Volpe, Cerdeña, con una audiencia selecta de tan solo 600 afortunados seguidores. A pesar de la exclusividad y el limitado número de asistentes, las entradas se vendieron con gran celeridad, oscilando entre los 3.500 y 5.000 euros cada una.
Fuentes cercanas a la producción comentaron que, «A pesar de la pequeña tarima, Jennifer y su equipo trabajaron incansablemente para entregar un espectáculo impecable», compartiendo además imágenes que evidencian la entrega de la artista incluso en este formato más íntimo.
El dato más destacable de la noche es la considerable ganancia obtenida: 1,6 millones de dólares. Esta cifra no solo subraya la inmensa popularidad de JLo, sino también el valor de su marca y talento en eventos de alta gama. La presentación, con una duración inferior a dos horas, cerró la gira de manera espectacular, estableciendo un nuevo récord personal para López en cuanto a ingresos por conciertos privados.
Jennifer López continúa ratificando que, más allá de su dilatada carrera, mantiene un vínculo especial con sus admiradores y un compromiso profesional inquebrantable. Tal como ella misma expresó en sus redes sociales: «Cada show es una nueva oportunidad para conectar, emocionar y re».