El masivo cargamento incluía 28 toneladas de cocaína y 6,5 toneladas de marihuana. Estas sustancias fueron confiscadas durante 19 operaciones distintas llevadas a cabo en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico oriental. En estas acciones se interceptaron embarcaciones rápidas que, según las autoridades, son utilizadas por organizaciones criminales transnacionales.
El contralmirante Adam Chamie, comandante del Distrito Sureste de la Guardia Costera, destacó la magnitud del decomiso al señalar que la cantidad de cocaína incautada, que equivale a 23 millones de dosis letales, sería suficiente para sobredosificar a toda la población del estado de Florida. «Esto refleja la magnitud de la amenaza que enfrentamos», afirmó Chamie.
El Capitán John B. McWhite, del Cutter Hamilton, resaltó el esfuerzo de su tripulación y los equipos internacionales, quienes trabajaron «incansablemente durante meses para salvaguardar al público estadounidense del peligro de los narcóticos ilícitos». Gracias a estas labores, se lograron interceptar 11 lanchas rápidas, detener a 34 presuntos traficantes y confiscar 21 toneladas de cocaína.
Es importante destacar que varias de estas operaciones se desarrollaron en aguas cercanas a las costas de Venezuela. Específicamente, en julio, una embarcación fue interceptada a 15 millas náuticas al norte de Aragua, donde se incautaron 2,47 toneladas de cocaína. Posteriormente, el 11 de julio, otra lancha fue detenida a 17 millas de la costa.