La tarea de Pincus implica analizar si la oferta de 7.400 millones de dólares presentada por Gold Reserve, que previamente había recibido una recomendación favorable, mantiene su solidez o si las propuestas de sus competidores resultan más ventajosas. El tribunal de Delaware ha extendido el plazo para recibir ofertas hasta este viernes y ha reprogramado la audiencia definitiva sobre la venta para el mes de septiembre.
Existen diferencias significativas entre las propuestas de Amber Energy y Gold Reserve, a pesar de estar prácticamente igualadas en valor. Amber Energy asegura haber alcanzado un consenso con más de dos tercios de los tenedores de bonos venezolanos en default. Por su parte, Gold Reserve basa su estrategia en el respaldo de 11 de los 15 demandantes que buscan el pago en efectivo de sus acreencias, según información de Reuters.
La propuesta de Amber detalla una asignación de 5.860 millones de dólares para acreedores y 2.860 millones para bonistas. En contraste, la oferta de Gold Reserve no incluye una cláusula específica para los bonos, pero sí cubre a la mayoría de los demandantes mediante pagos directos en efectivo.
El juez Leonard Stark ha instruido a Pincus a dar prioridad al precio ofrecido sobre la certeza de la ejecución de la venta. Este lineamiento pone la valoración económica de las ofertas en el centro de la decisión final. El objetivo del tribunal es recaudar hasta 19.000 millones de dólares para saldar la deuda con 15 acreedores internacionales, como compensación por los impagos y expropiaciones ocurridas en Venezuela.
La minera canadiense Gold Reserve ha fortalecido su posición al sumar al banco Cantor Fitzgerald & Co como su asesor financiero en este proceso.