La víctima fue identificada por las autoridades como Juan Carlos Pérez Cardales, de nacionalidad venezolana. Según testimonios de habitantes de la isla, Pérez Cardales, conocido también por el alias de «Andrés», se dedicaba a prestar servicios informales a turistas en la zona.
Testigos presenciales relataron que el atacante se aproximó a Pérez Cardales sin previo aviso y le disparó a quemarropa en varias ocasiones, provocando su muerte instantánea en la arena. El sicario logró huir minutos después, en lo que se presume fue una acción planificada.
Alarmas por el Uso de Motos Acuáticas en Crímenes
Una de las principales hipótesis que manejan las autoridades es que el sicario habría utilizado una moto acuática para llegar y escapar de la escena del crimen. Esta modalidad ha generado especial preocupación, ya que recuerda el asesinato del fiscal Marcelo Pecci en mayo de 2022, quien también fue abordado por sicarios que se movilizaban en este tipo de embarcaciones mientras disfrutaba de su luna de miel en la misma zona.
«Lo que sabemos hasta el momento es que hubo presencia de motos acuáticas antes y después del crimen. Estamos recopilando grabaciones de cámaras cercanas y testimonios para confirmar si ese fue el medio de llegada o escape del atacante», informó una fuente policial a El Tiempo, destacando la similitud con casos anteriores.
Exigencias de Mayor Seguridad por Parte del Sector Turístico
Este nuevo acto de violencia ha generado una profunda inquietud entre los habitantes y trabajadores de Barú, así como entre los operadores turísticos, quienes claman por una mayor y permanente presencia policial en Playa Blanca, especialmente durante los fines de semana y la temporada alta, cuando miles de visitantes nacionales y extranjeros acuden a la zona.
«Es muy preocupante que algo así ocurra frente a turistas, familias, niños. Aquí trabajamos duro para que la gente se sienta segura y esto ahuyenta a los visitantes», expresó un operador turístico, prefiriendo mantener su anonimato por seguridad. La preocupación se centra en el daño a la imagen del destino y la sensación de vulnerabilidad que este tipo de eventos generan.
Víctima con Antecedentes Judiciales
La inspección técnica del cadáver estuvo a cargo del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, que, junto a la Policía, ha desplegado un operativo por tierra y mar para dar con el paradero del sicario.
Las autoridades han confirmado que Juan Carlos Pérez Cardales no era ajeno a la justicia, pues registraba dos anotaciones judiciales vigentes: una por homicidio en 2020 y otra por hurto en 2025. Estos antecedentes abren la posibilidad de que el móvil del crimen esté ligado a retaliaciones entre estructuras criminales o a un ajuste de cuentas personal.