El fiscal general de Florida, James Uthmeier, confirmó la noche del miércoles 2 de julio la llegada del primer grupo de migrantes al centro, que también ha sido fuertemente criticado por su ubicación en un ecosistema de alto valor ecológico, hogar de caimanes y pitones.
Preocupaciones de Organizaciones Civiles
Más de 60 organizaciones de Florida y de todo el país enviaron una carta a la alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine-Cava, y a la Junta de Comisionados del Condado de Miami-Dade, instándolos a tomar medidas legales inmediatas para cerrar el campo de detención.
Según estas organizaciones, el nuevo centro, erigido en un aeropuerto abandonado al oeste de Miami, «está rodeado de hábitats sensibles» y genera «serias dudas sobre cómo un sitio de este tipo protegería el debido proceso para los migrantes». Entre las preocupaciones principales se encuentran el acceso a abogados, visitas familiares y la supervisión de un tercero sobre el trato que reciben los detenidos.
La celeridad con la que se construyó «Alligator Alcatraz», en solo ocho días según las autoridades, también ha suscitado dudas sobre la calidad de las instalaciones y los riesgos de inundaciones.
Temor a Inundaciones en Temporada de Huracanes
La ubicación del centro en un área propensa a inundaciones es una gran preocupación, especialmente con la temporada de huracanes del Atlántico (del 1 de junio al 30 de noviembre) proyectada por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) para tener hasta 10 huracanes y 19 tormentas con nombre, por encima del promedio histórico.
Imágenes compartidas en redes sociales ya muestran grandes charcos en el suelo de algunas carpas del centro, resultado de una fuerte tormenta el pasado martes 1 de julio, el mismo día en que el presidente estadounidense, Donald Trump, visitó el lugar junto al gobernador republicano Ron DeSantis.
A pesar de que el director ejecutivo de la División de Gestión de Emergencias de Florida, Kevin Guthrie, afirmó que el lugar fue construido con consideraciones para huracanes y contaba con un plan, los activistas mantienen la desconfianza sobre si el centro está realmente preparado para estas tormentas.
«Alligator Alcatraz» y su Mercancía Oficial
El centro “Alligator Alcatraz” tiene una capacidad máxima para 3,000 detenidos. Durante su visita, el presidente Trump bromeó repetidamente sobre la presencia de caimanes en los alrededores y el peligro que representarían para los detenidos que intentaran escapar.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) también ha destacado la presencia de estos reptiles, publicando una foto en X la semana pasada de varios caimanes con gorras del ICE. Además, el fiscal general Uthmeier ha publicitado una página web de mercadeo oficial de «Alligator Alcatraz», donde se venden camisetas, gorras, tazas, pegatinas e incluso pelotas de golf con el nombre del centro y figuras de caimanes y pitones.