Según un comunicado emitido por las autoridades trinitenses, «Durante la reunión, el ministro Sobers y el embajador Sánchez reconocieron la importancia de la relación fraternal de larga data como países vecinos que comparten fuertes lazos culturales e históricos». Ambas partes también discutieron «asuntos de interés y preocupación mutuos, incluidos los acontecimientos recientes», y el ministro Sobers reiteró la solicitud previa del Gobierno de Trinidad y Tobago de información al Gobierno de Venezuela respecto a lo ocurrido.
Las declaraciones del presidente Maduro, realizadas el pasado martes, indicaban la captura de individuos que presuntamente intentaron acceder a Venezuela desde Trinidad y Tobago con un «lote de armas de guerra».
En respuesta a estas acusaciones, el ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, negó este lunes la existencia de algún plan de incursión en aguas trinitenses, calificando como una «cosa de locos» las denuncias de amenazas de la primera ministra de la isla, Kamla Persad Bissessar. Persad Bissessar había advertido el viernes a Venezuela que el territorio de su país «les está vedado» tras la denuncia de Caracas.
En este contexto, el primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, hizo un llamado hoy a Venezuela y Trinidad y Tobago para que controlen sus diferencias y las resuelvan pacíficamente, de acuerdo con el derecho internacional. «Todo lo que yo pido es que ambos países vecinos sigan comportándose de manera pacífica, en concordancia con la ley internacional», expresó Gonsalves, quien fue presidente provisional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), organismo al que pertenecen ambas naciones. Gonsalves, no obstante, indicó que de momento no ha considerado intervenir directamente en la situación, abogando por una resolución pacífica.
Cabe recordar que el viernes, la Cancillería venezolana había expresado su «profunda extrañeza» ante la «reacción iracunda e injustificada» de la primera ministra de Trinidad y Tobago, exhortando a la nación caribeña a no prestarse a «juegos geopolíticos» ajenos a los intereses mutuos.