Según la Policía española, la investigación comenzó tras una denuncia anónima recibida en la línea de atención 900 10 50 90. Las pesquisas permitieron descubrir una red transnacional liderada por dos mujeres colombianas y un español, quienes engañaban a las víctimas con falsas ofertas de empleo en los sectores de la estética y la limpieza. Al llegar a España, las mujeres eran trasladadas a locales donde eran obligadas a prostituirse.
Red criminal transnacional
La organización contaba con tres niveles: los líderes, los encargados de los establecimientos y los llamados “taxistas”, responsables de trasladar a las mujeres a sus encuentros con clientes.
La explotación se desarrollaba en tres locales disfrazados de pensiones u hostales, donde las víctimas eran vigiladas constantemente con cámaras de seguridad y solo podían salir dos horas al día.
Asimismo, la red vendía sustancias estupefacientes a los clientes. Las víctimas eran trasladadas constantemente entre los locales para evitar que generaran arraigo y simular una actividad legal. La organización se quedaba con al menos el 40 % de las ganancias obtenidas por las mujeres.
Detenciones y bienes incautados
Durante los operativos, la Policía hizo ocho registros domiciliarios en los que se incautaron ocho armas prohibidas y más de 150.000 euros en efectivo.
También se bloquearon 930.000 euros en cuentas bancarias, se inmovilizaron 17 propiedades y se clausuraron tres prostíbulos. Seis de los detenidos fueron enviados a prisión provisional.
Durante el año 2024, la Policía española llevó a cabo 62 investigaciones en las que se identificaron a 174 víctimas de trata sexual y detenido a 792 personas, de las que 108 ingresaron en prisión provisional.