En su cuenta en X, la organización publicó este 12 de diciembre que hay detenidos, como Carlos Valecillo, que han atentado contra su vida. Esto debido a las precarias condiciones que tienen en el lugar.
«A los presos políticos los están desnudando para revisarle hasta los glúteos, buscando cartas o mensajes que puedan escribirle a sus familiares», escribieron.
También comentaron: «Han sido maltratados, castigados y hasta se les ha privado de alimentos por haber informado la situación de Carlos Valecillo, y las condiciones inhumanas en las que están recluidos en Tocorón, y demás cárceles políticas del país».
En este sentido, añadieron: «Carlos Valecillo no es único ni el primer preso político postelectoral que intenta suicidarse en Tocorón. Al menos 11 detenidos lo han intentado, en esta cárcel, y han recibido severos castigos».
¿Qué ocurre con los presos políticos en Tocorón y otras cárceles?
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos asegura que los detenidos están recibiendo un terror psicológico continuado. «Los están sometiendo a tratos crueles, inhumanos y degradantes. Les obligan a no denunciar y mentir a sus familiares, para que estos no denuncien, y así no ser castigados nuevamente con golpes, aislamiento o privación de alimentos e hidratación», comentaron.
En este sentido, añadieron: «Presos políticos han confesado que le dicen a sus madres y familiares que están bien para no preocuparlos ni tener consecuencias, por las denuncias que estos hagan públicamente».
Debido a esto, madres y familiares han denunciado bajo anonimato, por miedo a que sus hijos y seres queridos sean nuevamente agredidos. «También porque temen por sus vidas, y la de sus familias, ya que han recibido amenazas para que callen el dolor y el sufrimiento que están viviendo, con la injusticia de la cual son víctimas», explicaron.
El comité exigió «al Estado venezolano acabar con estas prácticas de terrorismo gubernamental, cuidar la integridad física y mental de todos los presos políticos y liberarlos inmediatamente. Alertamos la institucionalización del terror en Venezuela, como medio de coerción social»