El traspié del mandatario, que ocurrió al caerse en el baño, lo habría dejado «con una cortada en el cuello» que necesitó algunos puntos de sutura, según informó su despacho.
Por su parte, un comunicado emitido por el Hospital Sirio Libanês de Sao Paulo aseguró que Lula recibió órdenes médicas de no participar en viajes de larga distancia, pero puede mantener sus demás actividades.
Asimismo, se conoció que los doctores Roberto Kalil y Ana Heleno Germoglio estarán monitoreando la recuperación del accidente doméstico sufrido por el mandatario, según reseñó RT.
Participará en la cumbre de manera telemática.
La cumbre sigue adelante y se celebrará entre el martes y el jueves de la próxima semana, convenientemente para Vladimir Putin en territorio ruso.
Es importante recordar que Putin, objeto de una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional en marzo de 2023, desistió de ir a la cumbre anterior de los BRICS en Sudáfrica.
De igual manera, el viernes el Ejecutivo ruso anunció que no asistirá a Río de Janeiro para participar en la cumbre presidencial del G20 el 18 y 19 de noviembre, para no «perturbarla».
La presidencia brasileña dijo en un comunicado por separado que Lula participará en la cumbre por videoconferencia y que continuará ejerciendo funciones en la capital Brasilia esta semana.