El Heat derrotó 111-108 a los campeones del Oeste en el Ball Arena y ahora viajará al Kaseya Center para tratar de dar un golpe sobre la mesa ante su afición tras dejar sin respuestas a los Nuggets, que no contaron con los 36 puntos de Miami en el cuarto período, los cuales voltearon la pizarra con una diferencia que a la postre fue decisiva.
Gabe Vincent fue la figura del Heat con 23 unidades, 3 asistencias, amén de irse de 6-4 en triples. Jimmy Butler anotó 21 unidades, tomó 4 tableros y repartió 9 asistencias; y Bam Adebayo sumó 21 tantos con 9 rebotes y par de bloqueos.
El entrenador Erik Spoelstra supo mover el banquillo en los últimos cuartos, dándole protagonismo a Kyle Lowry y hasta el propio Duncan Robinson.
Los. Nuggets, por su parte, se vieron sorprendidos por la efectividad de campo del Heat, forzando tiros y perdiendo posesiones importantes. Nikola Jokic cerró con 41 puntos, tomó 11 rebotes y repartió 4 asistencias en otra exhibición de talento, no obstante, no tuvo el apoyo de otras oportunidades.
Jamal Murray logró 18 puntos y dio 10 asistencias, pero esta vez Michael Porter Jr. sólo ayudó con 5 puntos, yéndose de 6-1 en triples. Ahí la diferencia.
Fue la primera derrota de Denver en casa tras 9 triunfos consecutivos en postemporada; en lo que es un llamado de atención en una serie que promete ser más pareja de lo que se pensó.
Fue una lección de baloncesto colectivo del Heat. Una victoria merecida.