Pero, ¿de dónde salió el Rey de Reyes? EL TIEMPO consultó a algunos comerciantes de licores del centro de la ciudad y contaron que esta es una bebida que circula en el “mercado negro” del sector, que no se encuentra en todos lados y que es comercializada, por lo general, en las calles por los famosos revendedores. Uno de ellos señaló que era de preparación artesanal y que se hacía “en las casas”.
Según contó este hombre, el Rey de Reyes, que según su etiqueta es elaborado y envasado por una empresa llamada Vinicola Los Reyes Ltda, se vende como un aperitivo de aguardiente o ron, en presentación de 357 mililitros con una concentración de 19,5 por ciento de alcohol y tiene un costo que varía entre los 10.000 y los 20.000. “dependiendo de quien lo venda y a quien se lo vendan. Incluso, muchos habitantes de calle lo compran hasta por 7.000 pesos”, señaló.
Cuando se realiza la búsqueda del lugar donde se producen estos licores, que según la autoridades están adulterados, el mapa de búsqueda arroja una vivienda ubicada en la localidad de Kennedy en la Calle 36 A Sur, muy cerca de una zona de fábricas de plásticos, pinturas, empresas de ingeniería, vidrios y artículos para construcción. EL TIEMPO intentó comunicarse con la empresa en los números que aparecen en su descripción, pero no encontró respuesta.
Ahora, esta no es la primera vez que el Rey de Reyes hace de las suyas, desde el 2020 las autoridades ya venían incautando varias unidades de este líquido, el cual en su etiqueta dice que tiene registro Invima. Lo cierto es que no cuenta con ese aval. La mayor cantidad de estos hallazgos se han hecho en bodegas clandestinas ubicadas en el sector de Patio Bonito y María Paz, en Kennedy; una zona aledaña a la vivienda donde supuestamente se elabora el licor adulterado.







Redacción: Jonathan Toro (el tiempo)